Las Fuerzas Aéreas rusas contarán con un nuevo avión de caza ligero. La corporación MiG tiene intención de crearlo en los próximos dos o tres años. Además, el MiG-35 compite con el francés Rafale para su venta a la India.
Una carrera rápida, un despegue brusco, casi vertical, y el avión de caza empieza a bailar un vals aéreo. Va recto y toma velocidad muy de prisa, pero en vez de salir de la zona de visibilidad frena de repente con todo su cuerpo. El avión se colocar en una postura vertical y después empieza a caer.
Antes solo los aviones Sujói y los cazas Su-30 MKI creados por encargo de la India, podían hacer este tipo de trucos. Despegues muy rápidos, frenazos y maniobras impresionantes dan grandes ventajas tácticas a los pilotos de estos cazas, sobre todo en un combate aéreo cercano, llamado “pelea de perros”. El caza MIG-35 rompió su monopolio.
Es difícil distinguir el caza MIG-35 de MIG-29. Tienen un cuerpo muy parecido, pero la cabina del piloto del primer avión es totalmente distinta, es de cristal, como la de los cazas norteamericanos de quinta generación F-22 Raptor y la del ruso T-50.
