De acuerdo a los requisitos de la licitación, un nuevo Air Force One debe ser un avión grande y de cuatro motores, lo que dejaba en carrera solo al Boeing 747-8 y al Airbus A380. La secretaria para la Fuerza Aérea de Estados Unidos, Deborah Lee James, en coordinación con el subsecretario de Defensa para adquisiciones, logística y tecnología, Frank Kendall, ha determinado que el 747-8 será el próximo avión presidencial de la nación. La opción del Pentágono por el competidor estadounidense difícilmente podría considerarse sorpresiva: por el bien de los intereses y la seguridad nacional, la elección, obviamente, no podía ser otra que el Boeing. Anunciado oficialmente en 2005, el 747-8 es la cuarta generación de ese modelo, desarrollado a partir del 747-400, con un fuselaje alargado en 5,65 m. y alas innovadoras y de eficiencia mejorada. De hecho, el 747-8 es el avión de pasajeros más largo del mundo, superando al Airbus A340-600 por 90 cm. aproximadamente.
