Rusia sigue trabajando en la fabricación de una versión naval del helicóptero de ataque Ka-52, a pesar de la incertidumbre que despierta el suministro de los portahelicópteros Mistral a la armada rusa.
“En primer lugar, ya estamos construyendo nuestras propias lanchas de desembarco, y nuestra flota necesitará helicópteros como el Ka-52K”, anunció a la agencia TASS el viceministro de Defensa, Yuri Borisov.
Los helicópteros Ka-52K ‘Katran’ (la versión naval del último helicóptero de ataque) se iban a destinar a los dos portahelicópteros Mistral que Francia debería haber entregado a Rusia en 2014 pero que se paralizó a causa del empeoramiento de las relaciones con Occidente.
Los primeros Ka-52K debían estar listos para someterse a diferentes pruebas a principios de 2015, pero su construcción se ha retrasado. De acuerdo con Yuri Borisov, las condiciones de explotación de estos helicópteros en el mar son muy distintas de las del modelo terrestre, motivo por el cual se han tenido que introducir mejoras en los materiales y complementos.

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