La República Checa ha autorizado la venta de quince aviones de ataque ligero y entrenamiento de fabricación nacional L-159 ALCA a Irak. Los cazas, que pertenecen al inventario de excedentes de las Fuerzas Aéreas checas, irán destinados a la lucha que se libra en Oriente Medio contra el llamado Estado Islámico.
La operación llega tras un año de negociaciones con Bagdad para la compra de estas aeronaves cuya “venta parecía imposible” a pesar de su “buena reputación y de varias etapas de modernización”, según la cadena internacional oficial Radio Praha.
Hasta el momento las aeronaves checas sólo operaban en el propio país y en EE UU –adquiridas por una empresa privada–, por lo que la venta conocida esta semana “ayudará a elevar el prestigio de nuestras aeronaves”, según ha explicado el director del Centro de Seguridad de la Academia Militar de la ciudad de Brno, František Mičánek. “Se tratará de un acierto desde el punto de vista del marketing”, añadió, lo que representa una buena oportunidad para la industria aeronáutica checa.
